domingo, 19 de octubre de 2014

Perdida.

Te lo tengo que decir. Que tu esencia no es agradable, sino adictiva. Que ese olor que tiene siempre tu piel no hace más que mejorar después del sexo, adherido a tu piel como la mejor fragancia natural. Que verte dormir tan relajado a mi lado no es más que otro de los placeres de hacer el amor. Que el hecho de que te avergüences por que te mire mientras duermes es un gesto infantil, que no encaja con esa barba de una semana, pero que te hace increíblemente adorable. Y esa barba, vale no me gustaban, pero te lo tengo que decir, que estás buenísimo con ese principio de barbita, que ya ella sola puede hacer que se carbonicen mis braguitas, y por favor no me mires a los ojos que me termino de derretir.

Y te tengo que decir que te he mirado y no he visto al Manu de siempre, porque te he visto más guapo si cabe. Porque has cambiado, o porque he cambiado yo, y algo grande ha cambiado entre nosotros.
Que te quiero Manu, que me tienes perdida. Perdidamente enamorada.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Como la vida misma

He de decir que no tengo muchos vicios, pero como todo el mundo, algún otro tengo.
Personalmente, no veo el mio como uno de los más peligrosos para la salud mental del adicto, o si.. Porque leer es una gran adicción que muchos sufrimos, colgarte de un libro hasta tal punto que engulles las páginas, cuando lo único que puedes hacer es seguir leyendo página tras página, hasta que sin darte cuenta llegas al epílogo y te preguntas a ti misma : ¿ya?
Y esto pasa una y otra vez, enganchandote a buenos libros que lo que hacen es dejarte con ganas de más. Entonces otro nuevo, aún mejor, todavía más interesante.